Comercio, turismo y urbanismo

07 Marzo 2014

godinezJosé María Godínez: Un análisis sobre las posibilidades de la ciudad como destino turístico.

godinezSI atendemos a los datos que nos ofrecen las diferentes administraciones, el turismo parece ser la industria que mejor mantiene el tipo en estos años de durísima crisis, no estando, no obstante, exento de los efectos de esta, prueba de lo cual son las numerosísimas empresas del sector que han desaparecido o que subsisten a duras penas. Pero las cifras de turistas que llegan a nuestro país no paran de incrementarse en los últimos años y el número de pernoctaciones aumenta igualmente. Otra cuestión es el gasto por viajero, cuya disminución ha obligado a las empresas del sector a realizar ajustes de costes muy importantes para poder seguir operando. Como es obvio estos incrementos no son lineales, y mientras algunas zonas y ciudades se ven beneficiadas de ellos, otras caminan en dirección contraria y no deja de descender el número de personas que las visitan. Salvo raras excepciones esto no ocurre por casualidad sino que responde a una serie de potencialidades con las que cuentan los núcleos urbanos o territorios puestas convenientemente en valor y promocionadas de manera adecuada.


Aún así existen destinos turísticos capaces de desarrollarse a pesar de contar con pocos recursos gracias a la magnífica gestión que hacen de los mismos.


El Puerto de Santa María tiene la suerte de ser uno de esos lugares en los que las condiciones previas existen. Otra cuestión es el poco aprovechamiento que se hace de lo que la naturaleza y la historia nos han legado. El viajero hoy busca experiencias que le transmitan sensaciones no cotidianas y para ello elige los destinos en función de que satisfagan determinadas expectativas. Tenemos un potencial enorme para atraer turistas en el desarrollo del centro histórico hoy lamentablemente muy deteriorado y despoblado. Para ello es fundamental la aprobación definitiva y posterior desarrollo del PEPYRICHYE (Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Casco Histórico y Entorno), lo cual no parece que vaya a ser posible ya en este año, para que el centro de El Puerto pueda empezar a ver la tan necesaria ordenación y restauración a través de la inversión de la iniciativa privada y de la actuación de las administraciones.


Volver a habitar el centro es imprescindible para que la ciudad vuelva a tener vida y con ella se desarrolle una actividad comercial que de servicio a los residentes y a la vez dote al espacio urbano de la necesaria vitalidad para que resulte atractivo no solo a sus habitantes sino también a todos aquellos que nos visitan.


Esa actividad derivada del incremento de la población animaría a las tan ansiadas grandes marcas comerciales que hoy ya nadie duda de que sirven como atractivo que suma en número de clientes más que como la competencia que se le vio en el pasado.


Pero estas firmas no son ONG que llegan a los sitios para ayudarles en la gestión de sus espacios sino que acuden allí donde la demanda requiere que estén y les ofrece una oportunidad de negocio. Para ello han de encontrar espacios urbanos habitados, iluminados, limpios, seguros, peatonales, con aparcamientos y donde las administraciones sean ágiles.


Para el turismo la actividad comercial es un valor fundamental que completa la experiencia del viaje siempre que seamos capaces de ofertarle todo lo anterior sumado a la visita a monumentos, museos, fundaciones, casas palacio, bodegas, playas, espacios naturales, puertos deportivos o campos de golf.


El desarrollo urbanístico y la puesta en valor de los recursos harán que El Puerto pueda volver a sustentar su economía en una industria turística sólida y un desarrollo comercial que mejore la calidad de vida de sus ciudadanos. Tenemos las herramientas y las piezas. Solo nos falta encajarlas.


Fuente: Diario de Cádiz