Centros Comerciales Abiertos para dar vida a las ciudades

20 Abril 2015

Este formato, del que existen en la actualidad 32 reconocidos oficialmente en las ocho provincias andaluzas, permite mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
La estructura comercial tradicional ha sufrido importantes cambios como consecuencia de factores tan diversos como el desarrollo tecnológico, los avances en los transportes y la modificación de los hábitos de consumo provocados por la evolución demográfica y socioeconómica. La principal manifestación de esta reestructuración ha sido la consolidación de un sistema dual, donde los nuevos formatos conviven con los establecimientos tradicionales de carácter independiente. En este contexto, el principal reto al que se enfrentan administraciones y sector privado es la adaptación de los negocios a las demandas del mercado y la mejora de la competitividad de este segmento productivo, especialmente, en el caso de las pequeñas y medianas empresas.

Con la aprobación, por parte del Gobierno autonómico, del V Plan Integral del Comercio Interior de Andalucía 2014-2017 se persigue la defensa de un modelo de actividad sostenible y basada en los establecimientos de proximidad, que dé vida a los cascos históricos de las ciudades y que genere riqueza y puestos de trabajo. Así, el fomento del asociacionismo y el desarrollo del sector minorista se constituyen como una de las líneas de acción destacadas. En esta estrategia cobra un papel esencial la figura de los Centros Comerciales Abiertos (CCA), entendidos como una fórmula de organización empresarial que favorece una distribución de la actividad equilibrada territorialmente y que responde a la estrecha conexión entre comercio y realidad urbana.

El consejero de Turismo y Comercio en funciones, Luciano Alonso, ha subrayado que los CCA se configuran como el formato "que contribuye a la modernización y revitalización de las áreas comerciales tradicionales, con impactos positivos de carácter económico y social". Asimismo, ha incidido en que también constituyen "un factor decisivo para conservar espacios urbanos, una garantía contra la desertización de la ciudad y un aspecto clave para mejorar la competitividad de las pymes".

Así, la puesta en marcha de los Centros Comerciales Abiertos proporciona a los establecimientos adheridos una serie de beneficios, entre los que destacan la concepción global de estos espacios -como servicios, cultura y ocio-, la especialización, la imagen conjunta o la proyección global, gracias a su localización en un casco urbano. Pero además, son un elemento de cooperación empresarial que potencia el aprovechamiento de economías de escala y que genera sinergias con otras actividades, entre ellas, el turismo.

La implantación de este formato implica la puesta en común de diversas voluntades. En primer lugar, la de los comerciantes, quienes deben ceder parte del protagonismo individual de su establecimiento en beneficio de una imagen corporativa colectiva; en segundo lugar, la de los ayuntamientos, ya que la mayor parte de las acciones que han de acometerse son de competencia municipal; y, por último, la de los consumidores, quienes deben encontrar en el Centro Comercial Abierto una fórmula atractiva en servicios, calidad y precio.

Andalucía cuenta hasta el momento con 32 Centros Comerciales Abiertos con reconocimiento, una figura que concede la Consejería de Turismo y Comercio por un periodo de cuatro años prorrogable. En concreto, los CCA distinguidos en la comunidad son: Almería, Adra y Cuevas de Almanzora, en Almería; Cádiz, Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María, San Fernando, Chipiona y Sanlúcar de Barrameda; Pozoblanco, Montoro, Baena, Córdoba centro y La Viñuela, en Córdoba; Granada, Loja, Motril y Huétor-Tájar; Huelva; Úbeda, Linares, Andújar, Baeza y Jaén; Álora, Nerja, Ronda, Málaga, Antequera, Marbella y Cruz de Humilladero, en Málaga; y Alcentro de Sevilla.

Precisamente, tal y como establece la normativa en la materia, en la actualidad se está llevando cabo la revisión de los primeros distintivos que ya habían cumplido el plazo, resultando renovables la totalidad de los cinco primeros (Almería, Pozoblanco, Loja, Huelva y Ronda).