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"Para levantar el centro no se trata tan solo de pedir, también hay que aportar"

28 May 2018

El responsable del CCA apuesta por una mayor unión para conseguir revivir el casco histórico

Miguel Ángel Moreno es empresario y tiene 32 años. Desde hace tres es el presidente del Centro Comercial Abierto (CCA) de El Puerto.

-El debate sobre la situación del centro está de plena actualidad. ¿Qué le parece el interés que están demostrando ahora muchos portuenses por la búsqueda de soluciones para recuperar el casco histórico?

-Me parece muy positivo que comerciantes y empresarios se hayan dado cuenta de que tienen que unirse y hacer piña, que no pueden hacer la guerra por su cuenta. Desde el CCA siempre hemos considerado importantísima la unión, tanto en criterios como en demandas, pero llega un punto en el que hacer diagnósticos ya no tiene mucho sentido. Yo creo que tenemos que empezar a actuar y es obvio que cuantos más seamos más efectivos podremos ser. Nosotros trabajamos en una línea que creemos la correcta porque así nos lo demanda el comercio y el empresariado. Cuantos más seamos más efectivos seremos.

-Muchas de las propuestas que se han escuchado estos días en diferentes foros y plataformas ya las había planteado el CCA hace años. ¿Qué hace falta para que estas propuestas se pongan en marcha?

-La voluntad política creo que existe, pero hace falta más apoyo por parte de todos. No solo desde la Concejalía de Comercio, sino también de otras áreas que deben tomar conciencia de que en el comercio influyen muchos aspectos. El comerciante además debe saber que no se trata solo de pedir, sino que hay que aportar también. No podemos estar siempre a expensas de que el Ayuntamiento lo facilite todo, y eso se demuestra con trabajo y con colaboración.

-Y hablando de colaboración, ¿no sería buena una mayor coordinación con entidades que buscan los mismos objetivos, como la Asociación de Empresarios o la nueva plataforma Revive El Puerto, por ejemplo?

-Hace poco solicitamos propuestas a grupos políticos y colectivos, aprovechando la creación de la Mesa de Comercio. A día de hoy, sólo la Cámara de Comercio ha realizado propuestas concretas. Es necesario tomar conciencia de las obligaciones que esto requiere. Si hay una demanda, deben utilizarse los medios para lograr poner en marcha esas propuestas. Nosotros estamos ahí, que no se nos vea no quiere decir que no estemos trabajando. Hacen falta propuestas para que todos hagamos fuerza y después cualquier propuesta debe ser valorada en los foros adecuados, sentarse y trabajar.

-El CCA lleva ya diez años trabajando en esta línea, pero parece que los frutos son lentos...

-Está claro que si tuviéramos más peso ese trabajo podría haber tenido más respaldo. Seguimos siendo uno de los centros comerciales abiertos con más peso de la provincia, pero si fuésemos 300 en lugar de 100 tendríamos mucho más peso. Un Ayuntamiento atendería mejor las demandas si hubiésemos estado unidos desde hace años.

-El movimiento asociativo no atraviesa su mejor momento, si hablamos de organizaciones al uso con pago de cuotas. ¿A qué cree que se debe?

-Vivimos un cambio a todos los niveles, también de tendencias de consumo. Creo que el tejido asociativo es necesario. Un comerciante no puede dedicar su tiempo a buscar fines comunes, eso lo tiene que volcar en una asociación. Que el comerciante se ocupe de su negocio que nosotros atendemos sus demandas. El problema es que hoy la gente se ha estancado en un pensamiento negativo y la única posibilidad parece ser levantarse en armas. Hace falta que alguien se ocupe de esas demandas y eso sólo se puede lograr a través de una aportación, uno no puede reclamar si no colabora en nada. Las asociaciones las conforman los propios socios, con sus propuestas y sus aportaciones. El tejido asociativo debe avanzar por los cauces correctos, porque si empezamos a improvisar se pierde su esencia. Estar bajo el paraguas de una asociación es positivo y necesario.

-¿Qué proyectos concretos han impulsado últimamente?

-El estar constituidos como CCA nos facilita trabajar en las líneas de ayudas que llegan desde la administración. Nosotros no recibimos ayudas municipales, sino que firmamos un convenio para lograr objetivos. Nuestros socios nos indican qué proyectos les interesan y cuantos más socios seamos más presupuesto podemos poner sobre la mesa para trabajar por la ciudad. Desde la Junta llegan líneas para proyectos concretos, las últimas por ejemplo han sido para mejorar la iluminación en las calles Luna y Larga y la señalización, que fueron demandas de nuestros asociados. También la Cámara de Comercio colabora muchas veces con el CCA para la organización de campañas de dinamización.

-En El Puerto los sucesivos gobiernos han situado el centro como una prioridad teórica, pero en realidad la apuesta no ha sido suficiente. ¿Qué medidas considera fundamentales para que el centro resucite?

- No podemos actuar sin un plan a largo plazo, sin un proyecto de ciudad. Hace falta una renovación de infraestructuras, pero no se trata de medidas a corto plazo. El adecentamiento de la ciudad es muy importante, pero también la movilidad. Se debe mejorar la limpieza, la seguridad, pero no debemos perdernos ya tanto en el diagnóstico sino poner encima de la mesa dinámicas de trabajo.

-El Plan de Movilidad municipal nunca se ha puesto en marcha. ¿Por qué?

-Ese plan de movilidad se trabajó conjuntamente, pero ahí entramos en el debate de la peatonalización. El centro urbano debe ser amigable y ese plan de movilidad contemplaba la protección del casco histórico. Si no se ha llevado a cabo ha sido por falta de voluntad política y de proyecto de ciudad. Si se apuesta por algo hay que ir a por ello.

-¿Tiene confianza en que el Peprichye realmente sea un revulsivo para el centro?

-Lo que es seguro es que será es una excusa menos. Nos podrá facilitar las licencias y las obras, pero debemos ser conscientes de nuestra situación. Habrá que ver en qué aspectos concretos nos da facilidades.

-La despoblación es uno de los puntos flacos a la hora de lograr revitalizar la zona. ¿Qué alternativas se podrían habilitar?

-El turismo puede ser un gran motor comercial. Tenemos un gran potencial de sol y playa, gastronómico y patrimonial. Reunimos muchos aspectos que atraen al turista y debemos cuidar esa ventaja, es lo que nos dará la supervivencia a corto y medio plazo. Pero para eso las calles tienen que estar adecentadas y el entorno debe ser el adecuado, no podemos atraer al turismo y que al turista no le guste lo que vea.

-Muchos portuenses no bajan al centro para nada. ¿Qué se puede hacer para atraer a nuestros propios vecinos al casco histórico?

-La ciudad no se puede olvidar de sus propios habitantes. Todas nuestras actividades están enfocadas a eso, a que el portuense saque el orgullo por su ciudad y por su centro histórico, aunque viva a las afueras. La mayoría de las actividades se organizan en el centro y poco a poco estamos consiguiendo atraer a la gente del extrarradio, como se vio en la última campaña de Navidad. La gente debe ver atractivos en el centro, no debemos olvidarnos de ese objetivo, aunque es algo que necesita muchos recursos y más apoyo.

-¿No deberían los comerciantes hacer también cierta autocrítica, por ejemplo para unificar horarios?

-Sí, es algo que hemos intentado, pero no hay un consenso real. Si el comerciante supiera que un sábado a las cinco de la tarde va a tener público, abriría. Es complicado pero es cierto que el comerciante tiene que hacer autocrítica y ver si su comercio está adaptado a los nuevos tiempos. Nosotros también nos aplicamos esa autocrítica y queremos hacer más visible nuestro trabajo.

-Trabajar de forma altruista ante un panorama que no es precisamente halagüeño debe ser complicado ¿qué alicientes encuentra para seguir?

-Yo llevo ya tres años como presidente. Me encanta mi ciudad e intento implicarme al máximo. Tomé la decisión de retirarme del ordenador, desde donde es muy fácil opinar, y pasé a la acción. Cada uno debe preguntarse cómo puede trabajar por su ciudad, aportar su granito de arena para que El Puerto salga adelante. Intento aplicar mi criterio y mi experiencia profesional a la asociación, apoyado siempre en una junta directiva que tiene experiencia y está muy implicada.